Pura sangre inglés: El caballo del siglo XVIII

Pura sangre inglés: El caballo del siglo XVIII

Los pura sangre surgieron del cruce entre yeguas inglesas y sementales árabes, berberiscos y akhal teke. 

Este cruce se hizo para crear unos buenos corredores de distancia. 

A pesar de que en principio se crearon para correr, también pueden ser usados para equitación y otros deportes gracias a su complexión atlética. 

Características: 

Los caballos pura sangre ingleses tienen la cabeza a proporción con su cuello. Este último suele ser fino y fuerte. 

Ojos grandes, de mirada intensa e inteligente. Normalmente suelen tener un color pardo

El pelo de estos animales es corto y muy sedoso

En general, tienen unos cuerpos muy bien proporcionados

Carácter: 

Es un animal con una gran personalidad, sensible e inteligente. Suelen ser bastante nerviosos y con una energía espectacular. Son animales que establecen un gran vínculo con el ser humano. 

Es considerado como el equino más veloz del mundo. 

Salud: 

La salud de estos pura sangre es bastante sensible. Al entrenar a diario, y teniendo en cuenta la fuerza que tienen estos caballos, sufren de bastantes luxaciones de rodilla, ligamentos o tendones. 

Además, al contar con las extremidades bastante finas, suelen tener bastantes problemas que tienen que ser intervenidos quirúrjicamente. 

Entrenamiento diario: 

A la corta edad de tan solo 1 año, estos caballos empiezan a entrenar diariamente. 

Lo primero que se hace es colocarles la montura para que se vayan acostumbrando a llevarla. Y cuando ya se va habituando, el jockey se sube, y de esta forma, el caballo conoce el peso y las órdenes de su jinete. 

La edad óptima para competir está entre los tres y los seis años del animal. Aún así, todo depende de cada pura sangre, ya que algunos con tan solo dos años ya compiten en carreras. 

Otra información: