El gato persa: todo lo que tienes que saber

El gato persa: todo lo que tienes que saber

La raza de gatos persa, también conocida como la raza aristocrática, es la que más cuidados necesita a la hora de tener un crecimiento sano. Son el tipo de gato que más ayuda requiere por parte de los humanos, ya que la higiene y la alimentación son cruciales en su crecimiento. 

Historia-orígen

Hoy en día sigue siendo imposible establecer el verdadero origen de los gatos persa. 

El único dato del que se dispone es que “Pietro della Valle” un noble italiano, fue uno de los primeros afortunados en obtener un gato de este tipo, en uno de sus viajes hacia Persia, insertándolo de esta forma en Italia.  Un siglo más tarde, la raza fue llevada a Inglaterra y Francia. 

Características físicas

Los gatos persa se caracterizan generalmente por su cara ancha y plana y su sedoso pelaje que cubre todo su cuerpo. Cuentan con unos ojos grandes, redondos y de un color muy intenso. 

Su cuerpo es de una forma redonda y destacan sus pequeñas patitas. Su cola es peluda y acaba con una forma redonda. 

Carácter 

Estos gatos son sin duda, la raza más tranquila de todas las existentes. 

Son muy domésticos, lo que les lleva a dormir y descansar muchas horas diarias. Son unos gatos muy afables y cariñosos, con lo que congenian tanto con humanos como con otros animales. 

Del mismo modo, decir que, los persas son muy presumidos, y la higiene es esencial para ellos. 

Cuidados especiales:

Debido a su abundante pelo, es necesario cepillarles a menudo, para evitar que se formen nudos que después no se puedan quitar. Para ello, es necesario contar con un peine de cerdas fuertes, ya que uno metálico podría romper el pelo. 

Del mismo modo, es necesario administrarles aproximadamente cada dos semanas una cantidad de Malta o Parafina por vía oral, para evitar la creación de nudos de pelo en el estómago. 

Por último, hay que tener especial cuidado también con los ojos, ya que los ojos de estos gatitos lagrimean mucho. 

Otra información