El cachalote

El cachalote

El cachalote es uno de los cetáceos con la distribución más amplia, ya que habita en todos los mares del planeta exceptuando la zona ártica, prefiriendo, eso sí, las aguas cálidas o templadas; es fácil verlo en zonas cercanas a los continentes. Se trata de un animal que alcanza entre 20 y 50 toneladas de peso y que presenta un diformismo sexual muy diferenciado, ya que los machos llegan alcanzar los 18 metros de longitud, mientras que las hembras se quedan en los 12 metros. Físicamente, además de por su tamaño, es muy reocnocible por su cabeza, que puede llegar a ocupar dos tercios de su longitud y que es coronada por unas mandíbulas muy diferenciadas entre sí, ya que la inferior es bastante más pequeña que la superior y plagada de dientes que poseen una forma cónica. La cabeza del cachalote alberga un órgano tendinoso que está compuesto de espermaceti, una sustancia que cuando se enfría queda como una cera blanca que ha sido utilizada en diferentes usos cosméticos e industriales. Se cree que este órgano se encarga de regular su flotación, aunque aún no está científicamente probado su uso. La piel es rugosa y de un tono gris oscuro o negro.

En cuanto a la alimentación, se alimenta de peces y principalmente de calamares, sumergiéndose durante entre 45 y 60 minutos y subiendo a la superficie a respirar durante otros 15 minutos aproximadamente. Se trata de un animal gregario que forma grupos matriarcales de hasta 12 individuos, ya que además la crianza de una cría de cachalote puede llegar a durar hasta 10 años. La gestación dura entre 14 y 15 meses y el resto de los ejemplares del grupo asisten a la parturienta, que da a luz a una sola cría de unos tres metros de longitud. Esta cría, como se ha dicho, puede tardar hasta 10 años en separarse de la madre y aprender a ser autónoma. 

Aunque se ha dado una intensa caza con fines comerciales, el cachalote es el más abundante de todos los grandes cetáceos, calculándose que habitan en los mares alrededor de todo el mundo unos dos millones de ejemplares. Además, ya no es una especie que se capture regularmente e incluso es protegida por diferentes acuerdos y tratados internacionales. 

Como curiosidad, cabe destacar que el cachalote es el animal que hundió el ballenero Essex, uno de los incidentes que inspiró la novela Moby Dick.